Equilibrio, Belleza, Verdad.

Noviembre de 2020 | escucha el artículo aquí

Wow… me emociono mucho cuando me dispongo a escribir. Poniendo mis dedos sobre este teclado soy… una pianista. Siento que la música fluye a través de mí como si estuviera conectada a una fuente pura de amor, placer y gozo… Me atraviesa todo el cuerpo y  fluye por mis dedos. Qué bello es escribir, poner palabras a mis ideas, poner en el 3D mis pensamientos…

 

Hoy quiero hablarte sobre el Equilibrio, la Belleza y la Verdad. Ha sido hermosa la forma en la que ha llegado a mi esta relación. La primera pista se la escuché a un arquitecto en TikTok: «La belleza no es subjetiva, es la consecuencia del equilibrio… » y siguió hablando del número de Fibonacci y de cómo las cosas más lindas en arquitectura y artes guardaban esa proporción.

Unos días después llegó Octubre con su luna nueva en Libra a hablar también del equilibrio, de la Diosa Temis y del punto medio de todas las cosas. Supe que era el tema de Libra porque vi un video de Yllara Bettina Mush y porque mi vida empezó a mostrarme el gran desequilibrio que estaba guardando en mi casa. Una crisis de rabia y frustración en mi maternidad explotó por esos días para mostrarme el desbalance en mi relación con el NO. Con el límite. Con los bellos y hermosos límites que debía demarcar alrededor de las cosas que eran importantes para mí.

Ante la crisis hice la tarea (la de no culpar, la de buscar qué de mí se estaba reflejando) esta vez on la ayuda de la bioneuroemoción y de la mano de mi amiga
Solange Ponceleón, y de repente empiea a aparecer en mi vida otra posibilidad de existir en casa y una forma tranquila y natural de pronunciar la temida palabra: «No quiero»… ¡No quiero! Simplemente no-quiero jugar/ayudar/servir/salir/acompañarte al baño en este momento. Y esta vez, esta vez sí, mi «No» es válido, porque ya no es el «no» de la niña que fui, cuyo «no» valía poco frente al «SÍ» grandote de su papá que no escuchaba razones.

Entonces, una vez restaurado el equilibrio, empieza a surgir, sin precsiones, sin esfuerzo, La Belleza. La belleza de lo que siento cuando digo que no y puedo defender lo que deseo. La belleza del orden que empieza a generarse a mi alrededor, en mis prioridades, en mi vida. La belleza de la 
de la tranquilidad que surge en mí y también en mis hijos al ver a su mamá parada en su lugar… La belleza de poder empezar a sentirme libre en mi propio hogar…

| la belleza del equilibrio.

Todo en la vida es una relación: con el cuerpo, con los hijos, con los amigos, con uno mismo, pero también con lo invisible y etéreo: el tiempo, la abundancia, con el orden, los límites… Cuando nuestras relaciones están en equilibrio nuestra vida es Bella. Cuando alguna de ellas se desequilibra ya no lo es. O no hay salud, o dinero, o paz o satisfacción en cualquier área de nuestra vida.

El malestar es la manifestación del desequilibrio entre lo que reposa en cada plato de la balanza en una de nuestras relaciones. 

Pero lo lindo, lo más lindo de todo, es que en uno de esos dos platos siempre estamos nosotros, tú, yo, con la capacidad absoluta, inalienable e imprescriptible de hacer mover la balanza a nuestro favor, acomodando un poco esto, deshaciéndonos de un poco de aquello, moderando un poco de lo de más allá, hasta lograr el equilibrio deseado.

Y en ese baile, o más bien, en ese aprender a bailar con el Equilibrio, vamos encontrando de a poco La Verdad, nuestra Verdad, que se expresa en el punto en el que la balanza pende en equilibrio.

El resto son mentiras. 

Expresemos la Belleza, saquémosla a la luz,  adornemos el mundo con ella, con nuestros Equilibrios. Así se le hace honor la Vida, y al que la creó: siendo Belleza, viviendo la Belleza y encontrándola en cada lugar, en cada momento y en cada relación de la que hacemos parte.

El poder está en nuestro plato.

Laura

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